Experiencias surrealistas en BlaBlaCar, Airbnb y compañía


(Ara Rodríguez Talavera) #1

Hace tiempo se publicó un artículo con algunas experiencias absurdas a bordo de un BlaBlaCar

Sin embargo, recientes experiencias personales me obligan a abrir este melón de nuevo. Voy a ello:

  • Camino de la feria de Córdoba (2016). La cosa ya apuntaba mal desde el minuto 1. Íbamos tres amigas a la feria y, como suele ser habitual, dejamos el tema del transporte para el último momento. Nos quedamos con lo que había que parecía ser bueno porque tenía muy buena puntuación y buenos comentarios. Mentira cochina. El conductor llegó una hora tarde al punto de encuentro porque “tenía que lavar los platos”. En fin… Nos metemos en carretera en un coche que no correspondía con lo que habíamos reservado y oliendo a cuadra. Aunque realmente creo que el que olía mal era el conductor; además, mi amiga que iba delante no paraba de darle conversación y cada vez que habría la boca moría un gatito en la otra punta del mundo. Por asfixia. Ante tal panorama, las que íbamos detrás decidimos quedarnos dormidas, para pasar más rápido el trance. A esto que abro un ojo y me veo en mitad de un camino de cabras, diluviando y sin nadie a la vista. Me doy cuenta de que tengo mil mensajes de WhatsApp y es que mi amiga, la queiba delante, había estado mandando ubicación a nuestros amigos continuamente por si nos secuestraban. De verdad que pasamos mucho miedo. El hombre decía que por ahí se tardaba menos; pero tardamos 7 horas y media en llegar a Córdoba ( de una media de 4). Mi compañera no le puso opinión, por lo que ahora entiendo que la gente no quiere opinar cuando es algo malo.

  • Fallas (2017). Mi primera reserva me falló unas horas antes de irnos a Valencia. Concretamente a las 4 de la madrugada cuando mi conductor decidió llamarme para avisarme. Tenía un problema personal grave y no podía ir. Quise matarle, pero en el fondo me dio pena… Total, que a esas horas y con la legaña puesta me puse a buscar otro coche. Lo encontré; un Audi y más barato. Perfecto. JA! Aceptó mi reserva, pero me dijo que no era un Audi, que era un Clio del año de la polca. Tampoco nos importaba y realmente los muchachos eran muy majos. Me resultó raro que uno llevase la ropa llena de agujeros como puños y que buscasen comida en la basura, pero yo no soy nadie para criticar… Hasta que uno de ellos se puso a beber y le pasó la botella al conductor. Según ellos, como íbamos de fiesta estaba justificado. Huelga decir que se armó la monumental y confisqué la botella hasta llegar a Valencia.

  • Jávea (2016). Reservamos un Airbnb y a la dueña de la casa se le olvidó decirnos el pequeño detalle de que sólo había que dar una vuelta a la llave cuando cerrásemos la puerta. Nos encontramos a las 4 de la madrugada en la puerta y esperando un cerrajero y con la dueña de la casa gritando a través del teléfono.

  • Talavera (2016). A la dueña de la casa se le olvidó mencionar el pequeño detalle de que había gatos. Preciosos todos ellos, pero potencialmente asesinos para mi salud. Me pasé todo el fin de semana pegada a mis pastillas para la alergia y evitando a los mininos que venían detrás de mi.

Pese a todo, he tenido buenas experiencias y lo recomiendo siempre. Y para que engañarnos, cuando nos pasan estas cosas nos reímos mucho…


(Paula) #2

Hace un par de fines de semana subí a Formigal para hacer snow con unas amigas, ellas subieron unos días antes, pero como yo iba solo el fin de semana decidí coger un BlaBlaCar. Nunca había usado el servicio, pero la gente me había hablado bastante bien de él. Reservé lo que me pareció la mejor opción, por horario y recomendaciones, con una semana de antelación, para no tener problemas. Todo iba bien hasta que, el día antes de salir el chico con el que iba me dijo que se tenía que quedar trabajando el fin de semana y me tenía que cancelar el viaje. Me fastidió un poco, pero, como todavía tenía tiempo, encontré otro conductor con buenas referencias. A la mañana siguiente, el nuevo conductor me dijo que finalmente iba a salir de Madrid el sábado y también me canceló el viaje. Busqué nuevamente un conductor acorde a mis horarios y contraté otra vez el viaje, pero nunca aceptó mi solicitud. Entretanto, me escribió una de mis amigas para pedirme que subiera un tabla porque la suya se había roto :fearful:
Finalmente, una hora y media antes de salir, con la cuenta bancaria vacía y casi a punto de tirar la toalla, encontré una chica que tenía hueco en su coche y aceptó mi solicitud. Eran una pareja muy maja y además tenían sitio para llevar la tabla. ¡Menos mal!


(JCaselles) #4

A primeros de marzo cogí un Blablacar para ir desde Madrid a Jávea, ruta que hago normalmente cada dos semanas. El hecho es que para comenzar el chico me recogió media hora tarde, lo cual no me hubiese importado mucho si no fuese porque llovía a cántaros y hacía frío. Además, el coche no correspondía con el de la foto, lo que debía ser un Renault Megane se convirtió en un Seat Ibiza del 2000 donde íbamos el conductor y tres pasajeros más.

—Venga, no pasa nada— Pensé.

Total, no llevábamos ni veinte minutos en la autovía cuando decide parar en una gasolinera para comprar agua e ir a mear. Según decía, le dolía la tripa.
Tras esto, todo fue bien hasta que hicimos la parada de protocolo en un área de servicio. El chico se tomó tres cafés. Según contó, la noche de antes había salido hasta las seis y tenía una resaca de mil demonios. Fue en este momento cuando me molesté y le dije que cómo se atrevía a coger el coche así, a lo que contestó: esto es normal, no te preocupes.
Bueno, ya cuando faltaba solo una hora para llegar no se le ocurre otra cosa que ponerse vídeos de YouTube para entretenerse y enseñarle unas cosas a otro pasajero.

Menudo viaje con Pablo.


(Ara Rodríguez Talavera) #5

Lo de los coches fake parece ser algo común…


(luismalave) #6

En mi caso AirBnb Venezuela
Cabe señalar que AirBnb no esta registrado en Venezuela y por tanto no me puede “ofrecer garantias” pero si que puedo tener habitaciones registradas para AirBnb.

Hace unos días hospede por primera vez a un Venezolano ya que tenia la política de no hospedar a Venezolanos, solo a extranjeros porque por lo general el mismo venezolano ocasiona problemas; primero me hizo la reserva al parecer su novio desde Inglaterra y un dia antes de llegar me comenta que el que se quedara en mi casa sera este chico venezolano, por no dejarlo en la calle decidí hospedarlo, la final pensé “Que tan malo puede ser?” pues muy mal, ya que este chico desde que llego tenia una actitud un poco pasada y hasta trajo visitas sin aviso, el dia que se fue me doy cuenta en la noche que faltaba un smartphone que tenia de respaldo por si el mio se dañaba o le ocurría algo…

Acusar sin pruebas para mi es de lo peor, pero a ver, el smartphone en mas de un mes no se había movido del escritorio donde lo tenia y de pronto desaparece el dia que este chico se va…