El meta-post sobre Nutrición: ¿qué sabes de lo que comes?


(Santiago Campillo) #1

Como hemos dicho en muchas ocasiones, y repetiremos una y otra vez, la nutrición es un campo muy complicado. Alimentarnos es una de las funciones básicas de cualquier ser vivo. Dependemos de ello. Y esto quiere decir que sus implicaciones a un nivel fisiológico y metabólico son… demasiado complejas para entenderlas en su totalidad. Tratamos de vislumbrar un cuadro enorme a base de analizar sus pinceladas.

Esa es una de las razones por las cuales nos parece que las directrices cambian cada día. Esto se emplea mucho para justificar prácticas que no siempre son beneficiosas (o incluso inocuas) en nuestra dieta. De dichas prácticas, así como de malinterpretar los estudios, surgen los mitos urbanos y los rumores en la industria alimentaria. Además, también se levanta otro problema: el miedo. Cada día buscamos nuevos enemigos que asolan nuestra alimentación. Pero ¿está justificado?

En Hipertextual hemos escrito mucho sobre nutrición, consultando con expertos y basándonos en los últimos estudios recopilados y analizados. Y cada día nos topamos con un tema nuevo y distinto sobre el que hablar. Os dejamos algunos un poco más abajo. Pero antes, me gustaría lanzar un par de preguntas:

  1. ¿Cuáles son los temas de nutrición que más te inquietan? A mi, por ejemplo, el exceso abrumador de azúcar en nuestra dieta es algo que comienza a preocuparme. Otro tema que también me está dándo mucha inquetud es el aumento de la quimiofobia en la alimentación.

  2. ¿Tienes alguna duda sobre nutrición que responder? Adelante, pregunta.

Aquí van algunos artículos para incendiar el tema:


(Eduardo Arcos) #2

Más que “qué como” es “cuándo como”. Y lo digo porque todo el tiempo escucho un montón de opiniones sobre las horas en que se supone que se debe o no se debe comer. Por ejemplo, que en la noche no se debe comer carbohidratos o que el desayuno es la comida más importante.

Ahí es donde yo me pierdo y siempre he querido encontrar o entender desde un punto de vista mucho más objetivo, la veracidad o no de este tipo de recomendaciones.


(Ara Rodríguez Talavera) #3

Yo en esto prefiero el típico ojos que no ven… Además, salvo excepciones, sigo una dieta mediterranea. Vamos, comida de madre de toda la vida que dicen que es la más sana.


(Victoria Pérez ) #4

Tú no conoces a mi madre.
Dicha la broma…

El problema es que, si escuchas todas las versiones, ya no queda qué comer. Todo tiene demasiado azúcar, demasiada sal o demasiada grasa. Y si eres vegetariano, tienes que cocinar todo tú porque a cada cosa empaquetada que compres te cuelan algo animal. Y que si los pesticidas u otras noticias alarmantes. Por no entrar en las contradictorias (el huevo se puede o no, la lactosa es mala o no, el gluten o no, proteínas o no…). Todo el mundo tiene una teoría y eso da pereza y confunde.

Bueno, sí, si lo cocinas tú y te interesas, investigas. Es lo que yo he hecho y casi todo el mundo habrá tenido que pasar. Pero aún así, me parece que la desinformación que pulula por las redes no ayuda nada en el tema de la nutrición.


(Manuel Robles) #5

Tratando de simplificar el proceso de selección, he llegado a unas conclusiones:

  • Seleccionar productos lo menos procesados posibles. Cuantos más colores tenga el envase, peor.
  • Si se anuncia en televisión/prensa/marquesinas (en la mayoría de los casos), no te fíes.
  • Lo barato sale caro.
  • Salvo casos especiales, no cuentes calorías. Escucha tu cuerpo.
  • Si alguna vez comes algo que sabes que no es lo más adecuado, no te preocupes. Disfrútalo.

Siempre que sea posible:

  • Cocina tu comida.
  • Compra de proximidad y/o ecológico.
  • Escoge productos con el menor número posible de ingredientes y que seas capaz de entender.

(ivanrpichardo) #6

Es un tema bastante complejo y con muchas aristas para abordarlo de forma objetiva, y últimamente está tomando más auge que nunca en el subconsciente de las personas, con la proliferación de nutricionista clínico y afines, desde mi punto de vista la cuestión es simple, se trata de un balance de lo que consumes y el gasto energético, una suma y resta de calorías, que debe de ir acompañado de ejercicio regularmente.


(Victoria Pérez ) #7

Yo te tengo una pregunta. En realidad, yo no tomo azúcar. Osea sí, seguro que la tomo en las cosas envasadas, pero lo la añado. Ni siquiera compro bolsas de ella y no la tengo en casa. Para algunas, cosas como el café, uso edulcorante aunque la mayoría de infusiones o jugos / batidos que me haga las tomo sin nada. No soy diabética por cierto, es sólo que se me hace más cómodo la botellita que los sacos, me dura más, no se endurece etc. Me parece más practico.

Pero… cómo no. También he leído detractores al respecto de su uso. ¿Es segura?


(Manuel Robles) #8

No acabo de entender la pregunta. Da la sensación de que falta alguna palabra (o que estoy particularmente espeso, que también puede ser).

A mi me pasa algo similar a lo que comentas. Seguro que tomo azúcar, pero trato de no añadirla, incluso en los postres que hacemos en casa.
En el caso de que quiera endulzar una infusión o un yogur, utilizo estevia en polvo. Con la repostería, usamos sirope de ágave.


(“Geoalex” Risco) #9

Yo quisiera saber tu opinión sobre el ayuno intermitente. Últimamente estoy viendo un montón de noticias hablando sobre la infinidad de beneficios que tiene practicarlo, pero no me acaba de convencer. ¿Porque hace un par de años todo era comer cada 3 horas, y ahora de repente nos dicen que es mejor estar sin comer nada durante mas de 12 horas? No lo entiendo.